Weddings

Vestido azul de encaje

Ante la duda, yo siempre un vestido azul. Ante la duda, hoy un vestido azul de encaje.

Os recomiendo a todas que encontréis el color que más os favorezca porque así no os equivocaréis nunca, iréis más seguras. Yo no lo puedo evitar, el azul, sea de la intensidad que sea, es mi color. Aunque no sé exactamente por qué, es con el que mejor me veo.

Esto de los colores es todo un misterio, depende de cada cual. Conozco a personas que están estupendas de beige o con un tono desvaído, incluso con un marrón medio. Sin embargo, yo, con esos tonos suelo estar para matarme, me preguntan que si estoy enferma seguro.

Por cierto, aviso para mi público masculino, que me dice google analytics que sois mayoría entre mis seguidores frente a las féminas (increíble esto, pero cierto): Como norma general, los hombres estáis TODOS TODOS horribles vestidos de marrón. Si además lo que lleváis marrón es el traje, apaga y vámonos. Chicos, será manía mía, pero el marrón debería estar prohibido en vuestro armario. Vestidos con un traje marrón parecéis un enterrador rural del siglo XIX.

Es un decir, pero la del vestido azul nunca ligaría con un hombre de traje marrón, y menos si es brillante. La del vestido azul se iría a por el del traje negro (el mejor), gris oscuro, a por el de la chaqueta azul marino o negra, con camisa blanca impoluta. Un día hablaremos de esto más despacio, descuidad, que me voy a quedar descansando. :o)

En fin, siguiendo con la moda femenina y hablando de medias. He encontrado unas medias que se quedan en las caderas y así no se ve ese borde antilujuria que tienen todas. Son perfectas para un vestido como éste, con la espalda con encaje sobre la piel. La verdad es que no sabía que existían y las necesité para este evento.

Se trataba de la institucionalizada y multitudinaria jubilación de mi señor padre, una ocasión para mí muy especial y para la que buscaba algo elegante, pero a la vez favorecedor y distinto. Me costó decidirme por este modelito, pese a que me gusta mucho esta marca. Al final me lo compré por internet. Me llegó dos días antes del día D. Si lo mío no es riesgo, ¿qué es? Menos mal que por lo menos era de mi color y no marrón. El chico del traje negro nunca habría ligado conmigo. :o)

Under the photos, short English version about “vestido azul de encaje: lace blue dress”.

Vestido azul de encajeVestido azul de encajeVestido azul de encaje Vestido azul de encajeVestido azul de encajeVestido azul de encajeVestido azul de encaje

I love this Pucci blue dress. I wore it at my father´s retirement cocktail and luch celebration. It was a very important occasion for me. Many people attended: colleagues, friends and family. I wanted to be elegant but different and I trusted Emilio Pucci. I think it was a good choice: the designer and the color.. I love blue color. It´s my favorite one because I think it´s the best for me.

I think the key is the luxe combination of classy lace cutouts and a body-skimming fit. Do you like the look?

Vestido azul de encaje/ Lace blue dress: Emilio Pucci (aquí)
Collar / Necklace: Uterqüe
Zapatos / Pumps: Le Silla
Pendientes / Earrings: Kenneth Jay Lane
Bolso / Bag: Zara

Photographer: Rafael Hayas

Manuel Mota: Mi vestido de novia

Manuel Mota, el gran diseñador de trajes de novia, director creativo de Pronovias,  ha muerto.
Esta noticia me ha causado una gran sorpresa e impacto, por lo que he pensado que el mejor homenaje que puedo hacerle es subir un post sobre mi vestido de novia, de la colección Manuel Mota para Pronovias del año 2007, el año que me casé.
La importancia de este diseñador en la moda nupcial ha sido enorme, pues él, junto con Rosa Clará, han revolucionado y modernizado definitivamente el clásico y tradicional vestido de novia, por no hablar de que con sus diseños Pronovias ha sabido colocarse en uno de los primeros puestos en cuanto a las firmas de trajes de novia a nivel mundial. Tienen tienda hasta en la Quinta Avenida de Nueva York.
Fiché el vestido de Manuel Mota en uno de los grandes reportajes que todavía firmaba Naty Abascal para Pronovias y que se publicó en el especial ¡Hola! Alta Costura de ese año.
Intenté ponerme en contacto con Pronovias para que Manuel Mota me lo hiciese a medida y no hubo manera. Les envié e-mails, les hice varias llamadas telefónicas y yo creo que hasta dejé algún mensaje de voz en el contestador, pero nada de nada. También lo intenté con Miguel Palacio, cuyo vestido años veinte para Laura Ponte sigue figurando en el imaginario colectivo como uno de los más perfectos. Nunca recibí contestación.
Pensé que esto de no ser famosa a veces es un incordio. Fue un poco frustrante comprobar que no servía de nada estar dispuesta a pagar una pasta  (lo de Pretty Woman a veces no funciona), así que como me ignoraron los únicos que me interesaba que me hiciesen el vestido a medida, me conformé con uno pedido en la tienda, y tan feliz.
Tenía varias ideas muy claras: que iba a llevar mis pelos sueltos, como toda la vida (me daba pánico verme disfrazada); que iba a elegir unos zapatos fashion-fashion que no fueran de novia (odio los zapatos de novia);  que el maquillaje iba a estar bajo mi supervisión y que sería con mis productos (ante todo, mis productos); que quería un vestido distinto, pero femenino y que no me hiciera parecer un merengue como a Lady Di… En suma, que quería ser una novia muy moderna, sin perder el punto clásico que debe estar garantizado en una boda por la Iglesia.
Eso sí, no permití que nadie me influyera. A mi alrededor todo el mundo hablaba de sus vestidos de novia “muy sencillos, muy sencillos”, como si eso fuera la mayor virtud del mundo. Hombre, no seré yo la que diga que un vestido sencillo no sea buena idea (hay algunos preciosos), pero no para mí.
Como me conozco muy bien y, para bien o para mal, yo no he sido sencilla en mi vida, me negué en rotundo a verme sosa el día de mi boda. Yo tenía que ir como soy: con mis pelos, con mi fashion, con la potente abertura delantera que dejaba totalmente al descubierto las piernas morenitas sin rastro de medias. Esto último también me lo afeó alguien, a quien si me lee, cinco años después, aprovecho para contestarle: Me casé en Andalucía un cuatro de agosto con cuarenta a la sombra. Hija mía, ¿cómo iba a llevar medias?

En cuanto a los detalles, os cuento:

1. Los zapatos me los compré en Betty Blue, en Puerto Banús (Marbella) y son de Giuseppe Zanotti, con un fondo en seda gris plata claro, cuajado de cristal de Swarovski, que por la noche fueron todo un espectáculo, aunque no se aprecie en las fotos.
2. El velo amantillado era de Lorenzo Caprile, pues la blonda era idéntica al encaje del vestido.
3. El broche sobre la cintura me lo prestó mi amiga Lola, pues fue el que se puso ella en su boda sujetándole detrás la mantilla que iba sobre su frente (iba guapísima!). Gracias Lola, tú fuiste el “algo prestado”. Te recordaré siempre.
4. El ramo era de tulipanes semiabiertos, rodeado de flor de manzano (creo) y ramitas de olivo. Le puse una cinta azul que llevé colgando, dividida en tres partes, como de metro y medio cada una, volando al aire. Eso fue el “algo azul”.
5. Consideré otras opciones en cuanto al vestido. Las podéis ver más abajo. Otro vestido de Manuel Mota y uno de Valentino Sposa que también comercializaba Pronovias y que era, aunque no se aprecie en la foto, precioso y técnicamente perfecto. No elegí este último por varias razones: porque era difícilísimo de arreglar si no llegaba perfecto para tus medidas, pues no llevaba piezas “superpuestas”, y el que me probé era como para una mujer que descalza midiera 1´90 m. Su talle me llegaba por mitad del muslo. Aunque me tomaron medidas, no me fié. Les lancé la idea de ir donde hiciera falta a que me midieran, a la fábrica incluso y la respuesta, una vez más, fue no. Una lástima.

En cuanto a las fotos, mi marido se ha negado desde que tengo el blog a que las suba porque dice que forma parte de nuestra intimidad, y tiene razón. Hoy debo haberlo pillado con la guardia baja y ha dicho: “bueeeeno”. Realmente son sólo cinco.
No me gustan mucho las poses. Entended que aún no tenía blog y que eso de posar todavía no estaba muy dominado. Además los fotógrafos no me captaron en momentos espontáneos, lo que habría dado lugar a fotos mucho más expresivas y a un reportaje más moderno y natural. Por otro lado, están fantásticas de luz, aunque los colores se vean un poco subidos debido al escáner, pues aunque no os lo creáis, no tengo estas fotos en formato digital.
No os puedo contar más detalles de mi boda. Fueron muchos y me daría como para cinco posts. Sólo diré que tuve la suerte de poder casarme en una Catedral preciosa y montar toda la cena en la casa de mi familia en el campo.
Gracias a todos los que compartísteis conmigo tanta ilusión y felicidad. Realmente lo pasamos bien. Cómo me gustaría repetirlo. La pena es que nunca más podrá ser con un vestido de Manuel Mota. Descanse en paz.

Under the photos, short English version.

Opción 2 vestido Manuel Mota

Opción 3 Valentino Sposa
Manuel Mota, the creative director of Spanish label Pronovias, died yesterday.
Known for his ethereal, modern and chic bridal gowns, Mota served at he house´s creative for 23 years and designed many gowns for celebrities, such as Doutzen Kroes.
My bridal gown was a Manuel Mota´s design. I try to pay tribute to him uploading this post, about my wedding.
He had so much talent, he was one of the best designers for your wedding day. He was known for his ability to create collections for three different lines each year, as well as the annual Pronovias Catwalk show which featured top name models, such as Karolina Kurkova or Miranda Kerr.
I love Mota´s gowns because they are modern, different, not the same classic ones. He was the modern twist.
Pronovias has stores worldwide, incluiding on London´s Bond Street and shop-in-hop in Harrods; and on New York´s 5th Avenue, for example.

O
Bridal Gown / Traje de novia: Manuel Mota para Pronovias
Pumps / Stilettos: Giuseppe Zanotti
Bridal vail / Velo amantillado: Lorenzo Caprile
O

TOCADO DE PLUMAS PARA UNA BODA

Un super tocado de plumas para una boda de la marca Rojo Mostaza y no necesitarás nada más.

Este vestido lo tengo desde hace dos o tres años y casi no me lo he puesto porque me parecía muy oscuro, demasiado apagado. Creo que no me favorece nada. Cuando decidí que era el elegido, pensé que había que hacer algo para animarlo y hablé con la diseñadora de tocados Paola, de la marca de tocados Rojo Mostaza.

La cuestión es: ¿De dónde salió la idea de un tocado de plumas tan especial?

Empezamos a pensar qué podría irle bien al vestido sin adornos. Mi idea era algo potente y nada discreto. ;o) Tenía claro que quería una plumas de faisán largas encajadas de frente sobre un casquete de otras plumas diferentes (o algo así) . Esa fue la idea que le di a la diseñadora. Ella tenía en su estudio las plumas de gallo que pegó sobre un medio casquete que a su vez forró de terciopelo negro. Para sujetarlo le enganchó al medio casquete una diadema. El resultado podéis apreciarlo en las fotos. A mí me encanta cómo quedó. Media boda se hizo fotos conmigo -entre ellos, muchos entortados-, unas porque les gustaba y otros de cachondeo, pero en fin… es lo que tiene llevar toda la cabaña aviar en la cabeza.

En cuanto a las fotos, me veo regular nada más y no, no es sólo el tocado de plumas. Entre la luz tan plana del medio día, mi cuerpo medio averiado -de ahí esa cara de pena que me ha salido-, los kilos que perdí con cierto estrés y el airazooooo que hacía, no hubo forma de hacer una foto decente. Por eso he incluido debajo una malísima de interior tomada con un móvil, para que os hagáis una idea de cómo quedaba el tocado de plumas sin el viento. Espero que os guste.

Under the photos, English version.

tocado de plumas
tocado de plumas
tocado de plumas
tocado de plumas

Rojo Mostaza, Spanish fashion&hats brand, made this hat for me for a daytime wedding in Autumn.
When I chose the dress for the wedding I thought I wanted to highlight it. “It’s a little dark for me”, I thought.
So I told Paola, Rojo Mostaza´s designer, the idea I had: pheasant feathers and something more. She did the rest.Together, my idea and her talent, worked, don´t you think? Click here to see her facebook profile.

Cocktail dress/Vestido de cóctel: Roberto Cavalli
Feathered hat/ Tocado de plumas: Rojo Mostaza
Earrings/ Pendientes: Swarovski
Gloves/Guantes: Varadé
Pumps/Zapatos: Zara
Clutch/Cartera: unknown, ni idea.
Photos: Rafael Hayas (todas, menos la última)

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